Hoy
toca el tercer y último entrante de la famosa comida con que obsequie a mis
amigos.
Se
trata, como las otras, de una receta sencilla, pero efectista y que queda muy
bien.
Y
es que el hojaldre es una pasta que da mucho juego y permite elaboraciones
ricas, tanto fáciles como más complicadas.
El
problema es que hacer una buena pasta de hojaldre, no una pasta hojaldrada, es
largo y laborioso. Por eso casi todos recurrimos a la pasta ya fabricada. Esta
la podemos encontrar congelada o refrigerada. La diferencia en cuanto a calidad
es mínima. La congelada normalmente va en formato rectangular y muchas veces
requiere un poco de estiramiento para conseguir el grosor adecuado. La
refrigerada viene en formato redondo y es lo suficientemente fina para la
mayoría de aplicaciones.
El
formato redondo tiene el inconveniente que no queda bien para hacer trozos
iguales, que es lo que yo pretendía en esta receta, pero cortando los bordes lo
conseguí, los restos los reutilicé amasándolos de nuevo.
Sólo
hay tres ingredientes principales, el hojaldre, los tomatitos de coctel y el
queso brie. Para los tomatitos podemos emplear los de la receta que puse
recientemente, la conserva de tomates cherry.
La
receta es de Gastronomía&Cia, un blog con recetas propias o sacadas de
otros blogs, además incorpora gran cantidad de información sobre muy diferentes
temas relacionados con la cocina.
La
receta que les dejo es la original para cuatro personas, yo la adapté para seis
haciendo trozos más pequeños, pues no era plato único.



