Hace
días compré tortillas mexicanas para hacer un plato que hace tiempo que conozco
y que he hecho muchas veces para una cena rápida, se conoce como sincronizada,
aunque quizás muchos lo conozcan como quesadilla, pero yo lo conocí hace tiempo
así.
Lo
hice, pero no he podido ponerlo en el blog porqué las fotos no salieron así que
ya lo repetiré otro día.
Como
me sobraron tortillas hice otra receta típica también, aunque no sé si es
autentica mexicana o es de la cocina tex-mex.
Son
unas fajitas de pollo a mi estilo, pues no he utilizado ninguna receta en
particular sino que con la idea de las fajitas hice estas, salieron muy buenas.
Básicamente
las fajitas son unas tortilla rellenas de una mezcla de verduras y carne, puede
ser pollo, cerdo o ternera, y una salsa.
Las
verduras a utilizar pueden ser variadas, pimiento, tomate, zanahoria y lo que te
apetezca. La carne suele estar cortada en tiras o tacos pequeños. En caso de
usar pollo yo prefiero utilizar las contras de muslo antes que la pechuga, pues son
más jugosas.
La
salsa suele ser una salsa basada en salsa de tomate con especies que pueden ser
las que quieran y que, imprescindible, debe picar un poco.
Hay
quién prepara la salsa y la mezcla con las verduras y quién la pone aparte,
bien para que cada comensal se la añada o bien para ir mojando las fajitas en
ella.
Esta
salsa suele encontrarse ya prepara y hay dos marcas que son bastante buenas,
Old Paso y Fiesta, ambas americanas. También podemos encontrar marcas blancas
de supermercado, pero no son tan buenas. Otra opción es que venden unos
sobrecitos como un sazonador para la salsa que te haces tu. Esta es la opción
que utilicé yo, además va bien porqué puedes regular la cantidad y obtener el
grado de picante que se quiera. Si usan esta opción vigilen, pues es bastante
picante.
En
fin, háganlas, no son complicadas y para una cena informal quedan muy bien.
Como
siempre vigilen su alimentación.










