Mi
mujer a veces compra la revista Lecturas o el Pronto, no siempre, sino
ocasionalmente. Una vez que las lee me pasa las recetas que suelen aparecer, en
una de las últimas salieron unas que me parecieron apetitosas y que
guardé para irlas haciendo.
Hoy
empiezo con una de ellas muy sencilla, pero de buen resultado, se trata de
estas patatas salteadas, que tanto pueden servir como un entrante como para
acompañar unas carnes.
Lo más
difícil de la receta fue encontrar las patatas baby, en ninguna frutería las
encontraba, en muchas ni las conocían. Yo creo que no son un tipo específico,
sino que se trata de patatas pequeñas.
Pero
el otro día que compré, en aquella frutería de Tarrasa, los calabacines
redondos, tenían unas patatas pequeñas de la variedad Ratte. Estas son unas
patatas no muy frecuentes, pero que son bastantes buenas. Se distinguen por su
piel clara y el interior de un color levemente amarillo. La forma también es característica,
suelen ser patatas medianas de forma alargada. Según he leído en varios
artículos son bastante apreciadas y son bastante recomendables tanto para
guisar como para cocer, su sabor no es nada harinoso y tienen un cierto gusto a
frutos seos, especialmente nueces. Son patatas de piel muy fina y las utilicé
sin pelar.
El
resto de componentes no presenta complicaciones, los tomates deshidratados se encuentran
con facilidad tanto sueltos como en aceite. No hace mucho compré una cantidad y
puse algunos en aceite, así que tengo de
los dos. Pero para la receta utilicé los secos sin más, pero si los tienen en
aceite también pueden utilizarlos.
Les
recomiendo la receta, yo la hice para acompañar una carne asada.
Como
siempre cuiden su alimentación










