sábado, 30 de agosto de 2014

Flammkuchen o Flammenkeuche



La Flammekeuche o Flammkuchen o en francés llamada tarta flambée es un plato típico de las regiones de Alsacia en Francia y del Palatinado y Baden en Alemania.
Es lo más parecido a una pizza sin serlo, de hecho hace tiempo que la había comido muchas veces en una cadena de pizzerías francesa pero que la llamaban pizza Capri, pero los ingredientes eran los mismos. Más tarde conocí su nombre real y ahora se las ofrezco.
Es muy sencilla y rápida de realizar, pero tiene un sabor genial. Su origen según se cuenta está en los principios del siglo 20 y comenzó con unas finísimas tortas de pan que se utilizaban para tantear la temperatura del horno donde después se cocería el pan. Luego surgió la idea de aprovechar esas tortas poniendo diferentes ingredientes sencillos. De ahí pasó a convertirse en un plato reconocido y adoptar la fórmula tradicional con la que se conoce hoy en día.
Por tanto en un principio la masa utilizada se hacía a base de harina y agua solamente, actualmente se utiliza una masa muy parecida a la de la pizza y la propuesta mía es a base de utilizar una base de pizza de las que venden ya hechas.
Pueden ustedes usar las formulas que hay por la red para preparar la masa, pero creo que no vale la pena, pues podemos encontrar bases de pizza bastantes buenas. Yo he utilizado la finísima de La Cocinera que es rectangular, pero puede usarse la redonda, incluso se podría hacer con una base de hojaldre.
Los ingredientes son pocos y por eso debemos usar de buenos, los lardones son tiritas de bacon que venden ya cortadas y que se utiliza mucho en la cocina francesa, si no los encuentran utilicen el bacon en tiras y hagan pequeñas tiras. La nata a emplear debe ser una crema un poco espesa y se puede hacer también con crème fraiche. Al ser una masa fina hay que tener mucho cuidado con el horno que no se nos queme.
Vamos con ella y como siempre vigilen su alimentación.

INGREDIENTES:
Para 2-3 personas
- 1 base de pasta para pizza, redonda o cuadrada
- 2 cebollas tiernas medianas
- 200 gr de lardons
- 30 cl de nata líquida espesa

  PREPARACIÓN:

Precalentar el horno a 240ºC.
Pelamos y cortamos las cebollas por la mitad y cada mitad vamos cortando como para juliana. Una vez cortada separaremos las láminas de cebolla para poderlas repartir bien.
Extendemos sobre la placa de horno la base de la pizza usando el papel en que viene como base. Repartimos uniformemente la cebolla y los lardones.
Terminamos bañando la preparación con la nata líquida, no hace falta poner sal pues los lardones ya son suficientemente salados.
Metemos la placa al horno y horneamos de 5 a 10 minutos vigilando que no se queme.
Tradicionalmente se lleva a la mesa troceada y cada comensal coge su parte y se la come a mano sin cubiertos.
Puede servir de primero o para una merienda o una cena ligera. Incluso podría cortarse en trozos pequeños y utilizarlos de canapé. Servir caliente.

viernes, 29 de agosto de 2014

Ensalada de bacalao con anchoas y alcaparras



 En Cataluña tenemos un plato de bacalao muy típico que es la esqueixada, consiste en una ensalada de tomate, cebolla y bacalao desalado crudo y desmigado, que es de donde le viene el nombre, pues esqueixar en catalán es, más o menos, desmigar.
Pero no voy a presentarles una esqueixada típica, si no una variante que encontré en una receta del “espai del consum”, un blog de los supermercados Esclat y Bonpreu. Es una ensalada con una variedad de elementos que forman un conjunto armónico que por separados no lo parecerían.
El bacalao que usé lo compré ya desalado y desmigado, pero pueden partir de lomos de bacalao salado y desalarlo según lo usual, retirarle la piel y desmigarlo.
La olivada no es más que las aceitunas sin hueso finamente triturada y mezclada con un poco de aceite, se encuentra a la venta olivada verde o negra según la aceituna de la que se parte. Si al triturar las aceitunas añadimos algunas alcaparras y anchoas tendremos la famosa tapenade, exquisita mezcla para hacer canapés.
Es una ensalada que se puede hacer al momento y que es mejor comer fresquita, no se guarda bien o sea que hagan para la comida del momento.
Vamos con ella y como siempre vigilen su alimentación.

jueves, 28 de agosto de 2014

Espaguetis negros a la marinera



Hacía días que había comprado unos espaguetis al nero de sepia para hacer una receta de pasta con pescado según una que había visto, pero el día que quise hacerla no encontré la receta, así que improvisé e hice esta pasta con sepia y unos langostinos.
Quedó muy buena y es fácil de hacer, la pasta es importante y por tanto compren una marca buena, los que yo usé eran de Carrefour, pero de la línea tradición que tiene más categoría, para mi gusto costaban un poco de cocer y quedaron un poco duros.
Pruébenla y hagan las variaciones que crean convenientes, pues da juego a utilizar diferentes combinaciones de pescado. Por ejemplo, a más de la sepia y los langostinos se podría añadir rape en trocitos o sustituir la sepia por chipirones pequeños, etc.  
No hay muchas explicaciones que dar, excepto que utilicé salsa de ostras para reforzar el sabor marino del plato, se puede encontrar fácilmente en supermercados. La salsa es una especie de salsa americana.
Nada más, que les aproveche y vigilen su alimentación.

miércoles, 20 de agosto de 2014

El perfeccionista en la cocina



Hoy no hablaremos de un libro de recetas, hablaremos de un libro sobre aficionados a la cocina. Se trata del libro “El perfeccionista en la cocina” del escritor inglés Julian Barnes.
Julian Barnes es un escritor muy conocido que ha escrito muchos libros, principalmente de humor sobre temáticas muy variadas. Entre sus libros más conocidos en España están “El loro de Flaubert”, “Inglaterra, Inglaterra” y otros.
Buen aficionado a la buena comida un día decidió dedicarse a cocinar en su casa y empezó a leer libros recetas y a intentar aplicar esos conocimientos, pero al ser un amateur se encontró con diferentes dificultades que le hacían no obtener los resultados deseados.
El título original en inglés es “The pedant in the kitchen” que bien podríamos traducir como “El pedante en la cocina”, pero pedant además del significado de pedante en español, tiene otro significado en inglés y es el de denominar a aquella persona excesivamente interesada en los formalismos y la precisión. No exactamente un perfeccionista, pero muy cerca.
Este es el caso del escritor cuando empezó con la cocina que pensaba que las recetas eran casi formulas matemáticas y encontraba problemas que a veces también encontramos nosotros, ¿Porqué cuán grande es una cebolla mediana?, ¿Qué significa fuego medio?, ¿Cuánto cabe en una pizca?, ¿Cuánto tiempo es cocinar hasta que esté hecho?
En fin que en el libro y en tono jocoso nos habla de estas dudas que se le plantean al aficionado como él, un tiquismiquis de la cocina, a quién le gustaría hacerlo todo perfectamente. Hasta llegar a la conclusión de que hay una gran distancia entre la receta y su resultado final, el plato deseado, del cual esperamos que como mínimo no envenene a nuestros invitados.
Despotrica de los libros de recetas que le llevan a todos esos, para él a veces, caminos sin salida que intenta resolver con improvisaciones que en ocasiones hasta le salen bien.
No propone recetas, pero habla de algunas de ellas y las compara en diferentes libros qué y para una misma receta varían los ingredientes o los métodos.
Todo ello explicado de una forma humorística y divertida, pero que muchas veces te hace recordar situaciones por las que todos nosotros aficionados con mayor o menor maña hemos pasado. Por ejemplo: en una receta se encuentra con que hay que añadir perejil, perifollo y estragón picado, pero sin especificar cantidades y entonces aplica la regla 15b del perfeccionista: cuándo no se especifican cantidades hay que echar mucho de lo que más te gusta, menos de lo que no te mola y nada de lo que no te apetece.
Este hombre disfrutaría con las recetas de Martín Berasategui que siempre da las recetas con todos los ingredientes especificados en gramos, incluyendo la sal y el aceite.
Les recomiendo este libro, reirán mucho y descubrirán que no estamos solos en esos pequeños problemas que tenemos al seguir la receta de alguien y vemos las imprecisiones en las cantidades o a veces que se indican ingredientes que luego no aparecen en el procedimiento.
Vale la pena, lo recomiendo.

El perfeccionista en la cocina
Julian Barnes
Ed. Anagrama
ISBN 84-339-7101-8
15 euros

martes, 19 de agosto de 2014

Confitura Vieux garçon. Recordatorio 3º y último.



Este será el tercer capítulo de nuestra confitura de Navidad y además el último, pues con las frutas que añadiremos hoy prácticamente ya estará lista, solo nos quedara por añadir, cuando sea el tiempo oportuno, los higos.
Bien, de momento ya hemos puesto fresas, nísperos, albaricoques, cerezas y las peras pequeñas que aquí llamamos peras de San Juan. Ahora vamos a añadir las frutas de esta época que serán, ciruelas, mejor claudias, y melocotones, el mes que viene añadiremos los higos y las uvas si queremos ponerlas.
Con toda esa fruta nos quedará una confitura muy variada y llena de sabores.  
Espero que hayan tenido paciencia para irla preparando, pues para Navidad tendrán un resultado que no les defraudará.
Ya no les daré más paliza con esta receta, pero créanme que vale la pena.

viernes, 8 de agosto de 2014

Atún fresco con picada de tomate



Tengo la sensación de que ya les he comentado que a veces compro cosas sin saber cómo las cocinaré, pero por ser novedad o porqué están bien de precio las compro y luego busco la forma de hacerlas.
Esta vez el motivo fue doble, quería preparar algo de atún y en la pescadería estaba de oferta, así que lo compré y lo congelé a la espera de encontrar alguna receta interesante. Encontré dos, una la que hoy les presento y la otra que guardo para otra ocasión.
Como siempre o casi, es una receta sencilla, pero original y con un buen resultado. Se trata de una idea vista en la web de una casa de productos congelados en la que suelo comprar bastantes cosas, porque son buenas y están bien de precio, además me ahorran trabajo.
Poca cosa hay que comentar de la receta, solo que usen buenos materiales, un atún fresco y que no sea muy grueso. Al momento de hacerlo no lo hagan mucho pues puede quedar muy seco que es el problema de los pescados azules. La picada de tomate compensa esa falta de humedad del atún que si lo sirviéramos solo hecho a la plancha quedaría muy soso. Podemos utilizar atún congelado.
Para pelar los tomates podemos hacerlo como si se tratase de manzanas con un cuchillo muy afilado, con el método tradicional de escaldarlos en agua hirviendo o con un pelador de tomates y cítricos. Este último es el que yo uso y es como un pelador de patatas, pero que en vez de un filo muy cortante tiene un filo como de sierra, lo que permite que la herramienta no resbale en las superficies lisas de tomates y cítricos. No es difícil de conseguir.
Ahí quedan con la receta, ya sé que me hago pesado, pero tómenlo como una marca de la casa: disfrútenla y recuerden: vigilen su alimentación.

Rodaballo al horno 4ª ANIVERSARIO

Hoy es el 4º aniversario de este blog que lleva una temporada bastante descuidado, siempre me digo de cuidarlo más, pero la vida a ve...